Sinopsis
“Hola. Mi nombre es Stephen Hawking. Físico, cosmólogo, y un poco soñador.
Aunque no puedo moverme y tengo que hablar a través de una computadora…
en mi mente… soy libre”.
Una de las tareas más complejas de la comunidad científica no sólo es la conquista de nuevos conocimientos sino la divulgación de sus hallazgos. Y el trabajo es más avasallante cuando se trata de disciplinas como la física o las matemáticas que, a diferencia de las ciencias naturales, requieren mentes creativas que puedan diseminar los conocimientos para que los simples mortales, idiotizados por la televisión, podamos entender con claridad muchas ideas barrocas y conceptos rebuscados.
Stephen Hawking, uno de los más célebres físicos teóricos contemporáneos, acaba de lanzar la serie Into the Universe With Stephen Hawking que se transmite a través del Discovery Channel. Por medio de términos sencillos le plantea al público algunos de los enigmas más estudiados por la física moderna y adoptados por la cultura popular.
Into the Universe fue estrenado a principios de abril en Estados Unidos y su fecha de estreno en Latinoamérica aún no ha sido anunciada. Hace gala de un formato dinámico y llamativo para ilustrar, en 40 minutos, temas como la posibilidad de vida extraterrestre, los viajes en el tiempo y la historia del universo. A pesar de sufrir esclerosis lateral amiotrófica que lo mantiene postrado a una silla de ruedas, Hawking narra los episodios auxiliado por un sintetizador de palabras y un carismático narrador de acento británico.
Cada ágil emisión ha sido editada para que el espectador no pueda bostezar ni pestañear y ha sido animada con ejemplos de fácil comprensión que volver excitante la labor del científico, típicamente visto como un aburrido nerd que vive rodeado de libros y se expresa como un robot. El principal mérito de la serie es que su hacer soñar al auditorio en lo implausible. |