En Jericho se nombra esta operación de inteligencia secreta, llevada a cabo por la CIA para frustrar los planes de un grupo de terroristas y radicales religiosos que proyectan detonar 25 armas atómicas de factura rusa en 25 de las ciudades más importantes de los Estados Unidos, para así conseguir hundir al país. El equipo de Project Red Bell lo supervisa Thomas Valente, el Jefe del Departamento de Seguridad Nacional. Lo que sabemos Robert Hawkins afirma ser un agente encubierto de la CIA, dentro de una célula terrorista. Tenía un barril de 55 galones que contenía una bomba nuclear, escondida bajo tierra en el cobertizo de su casa. Era la bomba que supuestamente se utilizaría en Columbia. Robert tiene acceso a algún tipo de sistema de satélites militares. Jake Green había visitado muchos países centroamericanos durante sus años de ausencia. Había trabajado para una compañía de seguros en Oriente Medio. Pasó 14 meses en Afganistán y 6 meses en Irak. El misterio Por lo que se dice, los misiles sólo podrían haber salido de un silo americano del Gobierno. Cómo hubieran llegado allí las armas nucleares y se habrían conseguido los códigos de lanzamiento, se desconoce. Los misiles se dirigían al Este. Supuestos Marines de los USA afirmaron que los misiles tenían como objetivo Korea e Irán. El Gobierno Federal contrató compañías privadas de seguridad paramilitar (Ravenwood) para ayudar a los FEMA a evacuar los centros de población. El Ejército USA sigue activo bajo el recién formado gobierno. |